Hacia el norte!

Como tantas y tantas veces, a todos nos ha pasado de hacer algún tipo de plan, luego cancelarlo y finalmente surgir algo que no has planeado y que salga genial… pues eso nos pasó este fin de semana. Si es que cuando está por ser, será…

Teníamos planeado realizar una ruta hacia Lugo, pero por unas o por otras casi nadie podía ir, por lo cual se canceló (no era plan pegarse tantos kilómetros para ir prácticamente solo, o quizás si, pero eso es otro tema… 🙂 ) El caso es que, sin quererlo, nos encontramos 7 motos dispuestas a todo, con ganas de dar un paseíto mañanero. Tal paseíto resultó como destino, Finisterre (el fin del mundo jjjj).

Salimos a eso de las 12, ya eran horas casi de no salir, pero allá fuimos. La primera parada, salvo alguna otra para dejar que los niños fuesen al baño (había solo un niño, pero algun@ lo parecía también en cuestiones de pipí jajaja) fue Muros. Lugar interesante (ahora sé por qué le llamaron así), pegado al puerto, donde paramos a comer unos bocatas (qué rico el de calamares, los demás no lo sé, no me dejaron probarlos jjj).

De ahí partimos dirección Carnota, a ver el famoso hórreo de 3 kilómetros, bueno, no tanto, pero sí que era grande el tío. Nos hicimos la foto de rigor y continuamos el viaje.

Nos fuimos directos a Ézaro, ya tenía yo ganas de verlo, tanto oír hablar pero no había ido nunca. Si la fervenza es espectacular, el mirador lo es más si cabe. Un espectáculo de vistas. Ya sé que Galicia es un espectáculo en sí, pero este era uno de ellos… Para subir al mirador os recomiendo un todo terreno o un helicóptero. Madre mía, vaya carreterita, no podían hacerla un poco más larga pero menos empinada? Bueno, no todo va a ser color de rosa, así que ahí fuimos, como Don Quijote a por los molinos, hasta arriba sin parar… Valió la pena.

Una vez aclarada la vista, cogimos rumbo al fin del mundo (Finisterre). Está claro que alguna paradita hubo entre medias, no vaya a ser que nos hagamos pis encima jjj. Llegamos y eso no parecía Finisterre, parecía que había una fiesta o algo, con tanto coche y moto por allí… desde luego, cómo se notan los sitios para los turistas… hasta había un peregrino de metal en el que le metías una moneda de esas que no valen para nada (las de céntimos) y la aplastaba y le cambiaba el gravado. En fin, que por lo demás, las vistas espectaculares y la altura sobre el nivel del mar, creo recordar que me pareció ver que eran 450 metros. Vamos, que si saltas te aburres antes de darte el planchazo.

Terminada la visita, nos volvimos para casa, con intención de llegar antes de las 21h para poder tomarnos algo, pero tuvimos que parar en mitad de tramo a repostar, tanto las monturas como l@s moter@s.

Visita las fotos de la ruta

Hasta la siguiente !!

1 comentario en “Hacia el norte!”

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